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Las mujeres desafían a las iglesias a redefinir la misión



Mujeres discutiendo en la conferencia

Por Heather Chappell

La misión de las mujeres es algo muy normal. Sucede a diario, a veces de modos totalmente imperceptibles.

Sucede en Canadá cuando una mujer promueve los dones espirituales de sus tres hijas. Sucede en Nigeria cuando mujeres cristianas y musulmanas se reúnen solidariamente para protestar contra la violencia religiosa en su pueblo. Sucede en la India cuando una mujer con un título en teología se ofrece como voluntaria en su iglesia porque, como mujer, nunca será ordenada al ministerio.

Según la especialista en misión Katja Heidemanns "las mujeres hacen muchas cosas en la iglesia, pero a menudo dudan en llamar a lo que hacen 'misión'". Proveniente de Alemania, Heidemanns condujo el único taller dedicado específicamente a temas de la mujer en la 13ra Conferencia Mundial sobre Misión y Evangelización celebrada cerca de Atenas, Grecia.

"Frecuentemente el trabajo de las mujeres no es reconocido porque no encuadra en el estrecho marco interpretativo oficial del significado de 'misión'", dice Heidemanns. El taller, orientado exclusivamente a mujeres en misión, incluyó presentaciones de mujeres que trabajan en diversas áreas del ministerio de la sanación y la reconciliación.

Las mujeres generalmente se destacan en las áreas de educación, cuidado de la salud y cuidado pastoral. Desde hace 22 años Jacinta Maingi, de Kenia, se dedica a la orientación individual de personas que padecen VIH/SIDA. Ella considera a la iglesia como un espacio de sanación, un hospital para aquellos que están enfermos y heridos física, mental y espiritualmente.

Nilda Castro, de las Filipinas, asiste a emigrantes a través del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes. Ella cree que el amor es el único camino hacia la sanación y la reconciliación. "No cualquier clase de amor", explica. "Antes bien, el amor que es reflejo de Dios. Ese es un amor que nos prepara para morir en la cruz por los demás". Castro considera que las mujeres están particularmente predispuestas a este tipo de amor de sacrificio gracias a su relación con el parto y la maternidad.

Las mujeres necesitan oportunidades

Por supuesto, la misión les pertenece a todos y debería involucrar a todos, no importa el sexo. "Todos nosotros, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, estamos llamados a anunciar las buenas noticias a toda la gente", dice la pastora Dra. Hyacinth Ione Boothe, profesora del Seminario Teológico Unido de las Indias Orientales de Jamaica.

Boothe considera que las mujeres deben ser ellas mismas y no tratar de convertirse en hombres. "El lado compasivo y la contención típicos en la mujer deben reflejarse en su ministerio", sostiene. "Sin embargo, necesitan explorar formas en las que su testimonio enriquezca la confraternidad de la iglesia sin suscribir automáticamente a la jerarquía tradicional del ministerio en la iglesia". Boothe enfatiza que las mujeres deben participar en todas las áreas del ministerio. Algo que puede resultar difícil en iglesias donde el ministerio de las mujeres no se ha reconocido o impulsado aún.

Es tanto lo que las mujeres pueden hacer. Según Maingi, "las mujeres no necesitan delegación de facultades. Están facultadas de por sí". Lo que sí necesitan es apoyo y oportunidades que les permitan usar sus dones en formas útiles para servir a la iglesia y al mundo.

Al preguntarle sobre la ausencia en el programa de asuntos específicamente relacionados con la mujer, los organizadores de la conferencia manifestaron que la voz de la mujer se oye en toda la conferencia: en el culto, en las sesiones plenarias y en los talleres.

No obstante, la falta de interés oficial en las mujeres en la conferencia ha desilusionado a algunos delegados. Janet Plenart, directora ejecutiva de los Ministerios Internacionales de la Iglesia Menonita de Canadá, considera que hubiera sido muy beneficioso un diálogo más específico donde se compartieran temas relacionados con la mujer.

Dado que las mujeres trabajan mancomunadamente para redefinir la comprensión del significado de 'misión', tienen una gran oportunidad de aportar una nueva dimensión al concepto que la iglesia tiene de sí misma. "Las mujeres tienen el papel particular de desafiar a la iglesia a ser veraz en el mensaje liberador del evangelio", sostiene Boothe. [679 palabras]

(*) Heather Chappell es una escritora de Toronto, Ontario. Trabaja como asistente de programas para la Iglesia Presbiteriana de Canadá en áreas de administración y educación para la misión.